Importancia de las necesidades nutricionales del adulto mayor en una casa de retiro

En publicaciones anteriores en el blog de Lumina Senior Care abordamos un tema que es de gran importancia para comprender las necesidades de cuidado de los adultos mayores: los cambios que ocurren durante la vejez. Como recordarán, muchas de las capacidades del cuerpo, en especial las de tipo motor, se ven afectadas con el envejecimiento y los procesos de digestión, regeneración de tejidos e incluso el sueño y la memoria se ven afectados, razón por la que muchas personas durante esta etapa de su vida optan por vivir en una casa de retiro, lugar donde un equipo de profesionales en la atención de adultos mayores les ofrecen la atención y cuidados que requieren en su día a día. Una de las necesidades que las casas de retiro con servicios de calidad buscan satisfacer en sus residentes, es la de una adecuada nutrición, y precisamente en esta ocasión hablaremos del por qué resulta vital ofrecer una dieta especial a las personas mayores de 60 años.

Para comenzar, conviene identificar que existen diferentes factores que resultan determinantes para el estado nutricional de los adultos mayores, como los cambios en el estilo de vida, la disminución de actividad física, las enfermedades, los cambios fisiológicos en el aparato digestivo y los cambios que experimentan a nivel psicológico. Todos estos, en conjunto, pueden representar un factor de riesgo para su nutrición, y es tarea de los especialistas detectarlos y establecer a partir del riesgo específico de cada persona una dieta que resulte adecuada y que contribuya a evitar la desnutrición.

En el caso de la disminución de las actividades físicas, se dice que guardan una fuerte relación con el estado nutricional porque afecta la capacidad funcional del anciano, su función respiratoria, su potencia muscular y su sensibilidad a la insulina, lo que además de implicar un mayor riesgo de accidentes, demanda el consumo de determinados grupos nutricionales para compensar la masa magra y muscular en el adulto mayor, necesarios para su salud. La falta de actividad física disminuye el apetito, y por tanto vuelve a las personas más propensas a presentar un déficit en el consumo de micronutrientes específicos, lo que podría derivar en problemas de desnutrición.

Por otro lado, si el anciano tiene alguna enfermedad de tipo infeccioso, el funcionamiento de su sistema digestivo puede verse comprometido, al igual que el circulatorio, lo mismo ocurre con enfermedades crónicas y con los cambios fisiológicos que se presentan a raíz del envejecimiento, como alteraciones en los sentidos del gusto y el olfato, pérdida de piezas dentarias, menor potencia masticatoria, alteraciones en los jugos que secreta el estómago para la digestión, disminución de capacidad de absorción de nutrientes en el intestino delgado, disminución de la capacidad de concentración urinaria, entre otras. Los cambios psicológicos también tienen una importante influencia en el estado nutricional del adulto mayor, en específico los patrones conductuales relacionados con sus hábitos alimentarios, los que pueden variar de una persona a otra a partir de las situaciones por las que atraviesan y trastornos que presenten, siendo el más común la depresión, por causas de las que hablaremos en futuras publicaciones.

Para prevenir desequilibrios a nivel nutricional, se recomienda establecer cambios en la dieta de los adultos mayores, y esta es la razón por la que en lugares donde se ofrece una atención especializada para personas de la tercera edad, como una casa de retiro de Lumina Senior Care, se cuenta con dietas especiales. Cualquier dieta debe estar debidamente equilibrada, pero un programa nutricional diseñado específicamente para mayores de 60 años se enfoca en la prevención de enfermedades, por lo que se busca sea rica en ácidos grasos omega 3 y 6, con los que se reducen los niveles de colesterol y triglicéridos y se previene la formación de coágulos sanguíneos así como de accidentes cerebrovasculares y probióticos, para atacar infecciones del sistema urinario, para prevenir diarreas, intolerancia a la lactosa y desórdenes inmunológicos así como algunos tipos de alergias.

Idealmente, una dieta equilibrada diseñada para un adulto mayor incluye al día al menos once raciones de alimentos pertenecientes al grupo de cereales, entre los que se encuentra el arroz, el pan, las pastas, o bien, papas; entre tres y cinco raciones de verduras y hortalizas; al menos dos raciones de frutas; entre tres y cuatro raciones de lácteos y dos o tres raciones de carnes, pescados, huevos o leguminosas. Estas raciones pueden variar de una persona a otra según su estado de salud, su peso, objetivos de tratamientos especiales en los que se encuentre, y por supuesto sus preferencias.

Ahora que hemos tocado este punto conviene hacer hincapié en la importancia que tiene el disfrute de la comida, aunque esto no quiere decir que deba anularse algún grupo alimenticio en la dieta porque a la persona no le guste, sino que se busque algún alimento equivalente, que le ofrezca los nutrientes necesarios sin que su deglución implique disgusto. Esto lo mencionamos porque el factor psicológico es de gran peso durante esta etapa de la vida, y llega a ser bastante común que los ancianos presenten problemas nutricionales por falta de motivación para comer, por ello con alimentos que sean de su agrado es mucho más sencillo motivarlos a alimentarse y así prevenir desnutrición y otros problemas derivados de ella.

Al momento de diseñar una dieta especial para personas de la tercera edad, los nutriólogos también consideran el factor de los hábitos y costumbres culturales y aspectos más prácticos como la disponibilidad de determinados alimentos. En general se recomienda seguir un esquema de dieta que incluya entre tres y cinco comidas al día, esto incluyendo refrigerios que se consuman entre las comidas más fuertes o importantes, y que se reduzca el consumo de grasas y otros grupos de alimentos que por los cambios fisiológicos pueden provocar riesgos de salud. En caso de padecer algunas enfermedades, el tipo de alimentos que se recomienda incluir en la dieta puede ser distinto, por lo que se recomienda siempre consultar a un especialista y, de ser necesario, realizar pruebas complementarias para determinar qué nutrientes se deben incluir en mayores cantidades en una dieta para prevenir la desnutrición y otros riesgos.

Les recordamos que en la casa de retiro Lumina Senior Care ofrecemos servicios de excelencia para el cuidado y atención de los adultos mayores e implementamos programas de actividades y dietas especiales a partir de las necesidades de nuestros residentes. Si tienen interés en conocer más acerca de nuestros servicios y de la importancia de una atención y cuidado integrales durante esta etapa de la vida, los invitamos a ponerse en contacto con nosotros, en Lumina Senior Care con gusto los atenderemos.

 

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