Por qué la enfermería geriátrica es fundamental en el cuidado del adulto mayor

El ser humano atraviesa por diferentes etapas a lo largo de su vida y en cada una de ella las características de su desarrollo físico y mental exigen cuidados y atenciones especiales. Es por esta razón que existen profesionales especializados en diferentes ramas, los que cuentan con el conocimiento necesario para atender las necesidades que se presentan en cada una de las etapas de la vida humana, que van desde su gestación hasta su vejez. Dentro de estos profesionales se considera que los especializados en atención médica son los más importantes, pues la salud es el pilar fundamental para el bienestar del humano.

A pesar de que el humano requiere durante toda su vida de servicios de calidad para garantizar su salud, es durante la infancia y la vejez cuando es más vulnerable, por ello los servicios en medicina y enfermería geriátrica y pediátrica no pueden hacer falta en ninguna institución de salud pública ni particular.

En esta ocasión nos enfocaremos a hablar específicamente de la importancia de la geriatría para la atención del adulto mayor y de por qué resulta básica dentro de los servicios que se ofrecen en una casa de retiro.

Hasta hace algunas décadas se tenía poca conciencia acerca de la importancia de brindar una atención personalizada durante las diferentes etapas de la vida del ser humano, pero poco a poco se prestó mayor atención a las necesidades de los infantes, al igual que a las de las mujeres durante el embarazo. Si bien desde hace muchos años las instituciones de formación profesional para médicos y enfermeros ofrecen la especialidad de geriatría, es relativamente reciente que se le preste atención y se le dé una importancia real a las necesidades de cuidado de los adultos mayores, pero afortunadamente cada vez son más quienes se profesionalizan en esta área.

Basta con hacer un sondeo para saber cuántas personas saben lo que es geriatría para darse una idea sobre lo poco que está familiarizada la población con la existencia de estos servicios y su importancia. Para todos aquellos que aún saben muy poco sobre esta rama conviene definir qué es la enfermería geriátrica, que es nuestro motivo de interés en esta ocasión. Bien, la enfermería con especialidad en geriatría, se trata de una disciplina encargada de la atención de los adultos mayores, esto desde una perspectiva biológico-psicológica, social y funcional. La atención que ofrecen los profesionales en geriatría puede ser autónoma, o bien, colaborativa con otros profesionales, esto con la finalidad de brindar una atención integral al adulto mayor para garantizar su bienestar físico y mental.

Como ya mencionamos, los profesionales en geriatría pueden laborar en instituciones de salud, al igual que en sitios enfocados a la atención de personas de la tercera edad, como es el caso de los asilos o casas de retiro. Gracias a que quienes se especializan en geriatría tienen los conocimientos, habilidades y destrezas necesarias para implementar programas de prevención de enfermedades, de prevención de salud y para darle seguimiento a tratamientos médicos, así como para reducir riesgos cotidianos, desempeñan un papel fundamental en cualquier sitio donde habiten o convivan personas de la tercera edad.

Los enfermeros geriátricos pueden también detectar a aquellas personas que se encuentran en un riesgo mayor y adoptar medidas para reducirlos, dar los cuidados necesarios para el tratamiento de enfermedades que afectan su salud, cuidar a quienes presentan algún tipo de discapacidad, e incluso ofrecer asistencia a quienes se encuentran al final de su vida, para que tengan una buena calidad de vida hasta el final.

Como es sabido, toda persona a partir de los 60 años de edad pertenece al grupo de adultos mayores, también conocido como de la tercera edad. Es a partir de esta etapa cuando los cambios físicos, mentales y sociales que conlleva el envejecimiento natural del ser humano se vuelven más evidentes, por lo que se recomienda que toda persona que se encuentra en esta etapa reciba atención por profesionales especializados en geriatría, los que podrán atender de mejor manera las necesidades particulares que se presentan en la madurez.

Cabe aclarar que a pesar de que muchos de los padecimientos que se presentan en la tercera edad son los mismos que podría tener un adulto joven, el tipo de tratamientos y cuidados que necesitan pueden variar un poco, y en todo caso la intención de los especialistas en geriatría es ofrecer una atención personalizada que los haga sentir mucho más cómodos. Estos principios aplican tanto en una institución de salud como en una casa u hogar de retiro, donde el personal de enfermería geriátrica proporciona atención a los residentes ya sea a un nivel básico o avanzado.

Se consideran atenciones y cuidados básicos en una casa de retiro, aquellos enfocados a mantener los niveles de higiene aceptables para la salud física y mental de los residentes, así como para la integración con la comunidad con la que conviven dentro del asilo. Dentro de la atención y cuidados básicos, también se considera el orden y limpieza general en el espacio en que viven los residentes, que reciban una nutrición adecuada y que, en caso de que se encuentren bajo tratamientos médicos especiales, reciban en tiempo y forma las dosis de medicamentos o terapias que requieren y que acudan puntualmente a sus consultas médicas de seguimiento.

En el nivel de atención y cuidados avanzados que en una casa de retiro los profesionales en geriatría brindan a los residentes, se encuentran tareas específicas como verificar sus signos vitales periódicamente, administrarles los medicamentos que requieran por vía intravenosa, levantar muestras de sangre y orina para análisis, entre otras medidas específicas que por lo regular no se realizan con tanta frecuencia, o que no son requeridas por todos los residentes.

Debido a los niveles de responsabilidad y conocimientos específicos que implica cada una de las medidas de atención y cuidados al interior de una casa de retiro, los profesionales en enfermería se dividen según su cargo, al igual que en cualquier institución de salud, el que responde a su nivel de profesionalización y conocimiento; estos cargos son asistentes de enfermería, enfermeros autorizados y los enfermeros registrados. Los asistentes y auxiliares en una casa de retiro se hacen cargo de las atenciones y cuidados de los residentes a un nivel básico y siguen las indicaciones de los enfermeros autorizados; dentro de sus funciones se encuentran el ayudar a los residentes a bañarse, cepillarse los dientes, cambiarse de ropa, afeitarse, peinarse, asistir a quienes requieren ayuda para ir al baño, cambiar urinales, vaciar los catéteres, brindar atención dietética, recoger muestras, asistir en traslados y llevar el registro de los residentes y actualizarlo constantemente.

Por otro lado, los autorizados se encargan de dirigir las tareas de los auxiliares y de dar los cuidados y atenciones básicas, además de realizar tareas más avanzadas, como monitorear los signos vitales de los residentes, insertar catéteres, cambiar vendajes y curaciones y hacer el tratamiento de escaras, entre otros. Finalmente, los enfermeros registrados se encargan de supervisar las tareas de los autorizados y auxiliares o asistentes y monitorean los niveles de glucosa en la sangre, hacen infusiones intravenosas y administrar oxígeno, además de servir como puente de comunicación con los médicos supervisores y encargarse de llevar el historial médico de cada residente.

Es por todo esto que la enfermería geriátrica resulta fundamental para la atención de adultos mayores; si te encuentras buscando una casa de retiro, te recomendamos que optes por aquellas que cuentan con profesionales en geriatría, como Lúmina Senior Care. Para conocer más acerca de la importancia de los especialistas en geriatría en una casa de retiro o si quieres solicitar información sobre nuestros servicios, contáctanos sin ningún compromiso, con gusto te atenderemos.

 

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