Sobre la enfermería geriátrica como un ramo indispensable para la salud de los adultos de la tercera edad.

En representación de Lúmina Senior Care, les damos una bienvenida cordial a una publicación nueva de nuestro blog. En esta entrada, les hablaremos sobre la enfermería geriátrica como un ramo de suma importancia para el cuidado de los adultos mayores, la cual cobra cada vez mayor importancia en nuestra sociedad. Con más precisión, les explicaremos detalles relacionados con esta noble profesión, los cuales seguro serán de su interés. Sin más que añadir, ¡comencemos!

Debido a que todos atravesamos por el proceso de envejecimiento, nuestros cuerpos comienzan a desgastarse y por ende a experimentar más problemas de salud. Es por ello, que los ancianos a menudo necesitan más atención médica que los niños, jóvenes o adultos.  Para ellos, la opción médica más idónea es la geriatría. Ésta consiste en un campo médico que se ocupa de atender con exclusividad a las personas mayores. Los enfermeros geriátricos son los profesionales más importantes en este campo, pues estos proporcionan todos los cuidados diarios para los pacientes de la tercera edad. Dado que la esperanza de vida humana ha aumentado en las últimas décadas y que los miembros de la generación  de los 50’s y 60’s han comenzado a envejecer, se espera que la demanda de personal de enfermería geriátrica aumente considerablemente en los próximos años.

Ahora bien, ¿qué es un enfermero geriátrico? Debido a su salud frágil, los ancianos a menudo necesitan cuidados especiales, sobre todo porque cualquier problema pequeño relacionado con su salud a veces puede tomar un giro brusco y salirse fuera de control. A ello se debe la importancia del respaldo de los enfermeros geriátricos. Estos consisten en un tipo de especialistas de enfermería que ayudan al cuidado de personas ancianas; asimismo, están capacitados para desempeñar los deberes tradicionales de enfermería, aunque también tienen un entrenamiento especial para entender mejor las necesidades especiales de las personas mayores. Dicho entrenamiento adicional les permite tratar a los pacientes de edad avanzada con relativa facilidad. Trabajar como enfermero geriátrico es a menudo muy gratificante, sin embargo, se necesita de un perfil especial para trabajar en este campo, ya que tal labor puede ser frustrante o desalentadora en ocasiones. Si algunos de los lectores están buscando convertirse en un especialista en enfermería geriátrica, deben evaluar con detenimiento su personalidad. Los geriatras tienen que ser personas optimistas y alegres, asimismo, deben ser pacientes, comprensivos, empáticos y compasivos, e implementar en su labor un verdadero deseo de ayudar a los pacientes ancianos. También deben ser capaces de manejar y recuperarse de eventos deprimentes, como lo es la muerte de un paciente.

Respondamos ahora a la siguiente cuestión: ¿qué hacen los especialistas en geriatría? Como enfermero geriátrico, se requiere realizar una serie de deberes. Por ejemplo, éstos a menudo son responsables de: medir y registrar signos vitales; administrar medicamentos; ejercitar y masajear a los pacientes; buscar señales de abuso de ancianos; transportar a los pacientes a visitas médicas entre otras citas; y ayudar a los pacientes con sus necesidades diarias, como bañarse, vestirse y usar el baño.  A lo largo de todo el proceso de atención, también se requiere el mantener registros precisos de los pacientes y el coordinar los tratamientos con las recomendaciones de los médicos de respaldo. Los enfermeros en general, a menudo no sólo son responsables del bienestar físico de sus pacientes, sino también de su estado mental y su bienestar emocional. Con frecuencia, los pacientes de edad avanzada parecerán molestos debido a razones tales como la falta de salud, la falta de independencia y el aislamiento de sus seres queridos. Como enfermero geriátrico, deben vigilarse de cerca a estos pacientes e intentar mantener una actitud alegre y compasiva, incluso durante los momentos más difíciles. También se sugiere una constante comunicación con los familiares de los pacientes. Es menester que se explique el régimen de atención o los medicamentos, así como actuar a manera de enlace entre el paciente, sus familiares, y el médico.

Con respecto a las zonas de trabajo de los especialistas en enfermería geriátrica, éstos suelen emplearse en centros de salud como los son hospitales y clínicas. También operan dentro de centros de atención residencial, como los hogares de ancianos y las comunidades de jubilados. Asimismo, llegan a operar en el cuidado de la salud de manera domiciliaria, es decir, viajando a los hogares de los pacientes para atenderlos allí mismo. La mayoría de los enfermeros geriatras comienzan su profesión al convertirse en enfermeros registrados, lo que implica la obtención de un grado de enfermería para posteriormente atravesar por un examen de certificación difícil. Quienes desean trabajar en el campo de la geriatría, también requieren de educación adicional, junto con la experiencia de trabajo con pacientes de edad avanzada. Una opción para ello es asistir a una institución educativa oficial y ganar en ella el grado gerontológico de enfermería. Una vez que se obtenga dicho grado, se debe entonces estar preparado para un examen gerontológico de certificación ofrecido por asociaciones de renombre.

A medida que las personas envejecen, sus necesidades de salud cambian y evolucionan. Es por ello que un diagnóstico de la enfermedad de Parkinson o la enfermedad cardíaca puede presentarse de manera muy diferente en los ancianos envejecidos en comparación con los adultos más jóvenes entre los 40 o 50 años. Además, a medida que se envejece, los planes de tratamiento que una vez se usaron para manejar tales enfermedades también empiezan a cambiar. Afortunadamente, los enfermeros geriátricos poseen experiencia relativa a los cambios de comportamiento sobre una base regular, asimismo, pueden reconocer de forma rápida la progresión de dichas enfermedades y la necesidad de tratarlas de maneras diferentes. Como se señaló, mientras que algunos geriatras pueden realizar sus labores en las casas de los pacientes, otros trabajan directamente en comunidades mayores (como la casa de retiro que en Lúmina ponemos a su alcance),  sin embargo en ambos casos se mantiene la necesidad de evaluar las necesidades de los adultos mayores y considerar la posibilidad de asistencias sofisticadas, especialmente si presentan complejas necesidades de salud.

Recent Posts